Una tradición milenaria, Yerba Mate.

Una tradición milenaria, Yerba Mate.

La yerba mate es una leyenda argentina para niños sobre el origen del mate. El mate es una bebida muy popular en Argentina. Allí se utiliza como una bebida estimulante, como puede ser el té o el café. Además es muy digestiva y posee potentes antioxidantes. Por eso, es una infusión muy valorada en muchos países de América Latina. Pero… ¿conoces su historia? ¿Desde cuándo existe?

La yerba mate tiene una preciosa leyenda que explica cómo surgió por primera vez. Como todas las leyendas, intenta explicar de forma casi mágica, la creación de la planta.

Cuenta una leyenda que en las altas montañas argentinas, muy cerca de las cataratas de Iguazú, existía una población llamada Misiones, oculta entre el verde y frondoso bosque.

La luna, Yací, no podía ver nada desde arriba, porque las enormes hojas de los árboles le tapaban la visión.

¡Me encantaría poder ver algo más de Misiones!– suspiraba Yací, llena de curiosidad.

A Yací se le ocurrió una cosa, bajar a la tierra durante unas horas para descubrir algo más de ese misterioso lugar. Pero no quería ir sola, así que convenció a su buena amiga la nube, llamada Araí, y juntas descendieron a la Tierra bajo la forma de dos hermosas jóvenes.

Las dos estuvieron andando por Misiones mucho tiempo, acercándose de forma discreta para no ser descubiertas. Al fin vieron desde abajo la grandeza de las cataratas de Iguazú, el maravilloso porte de los árboles con sus inmensas hojas, y la simpática forma de caminar de las personas de Misiones. Pero, cuando ya iban a volver, les asaltó sin que pudieran escucharle un sigiloso y feroz guepardo.

Las chicas se asustaron y se quedaron paralizadas, sin poder reaccionar. Pero entonces, una certera flecha acabó con el animal. El joven cazador, que había visto la escena, no dudó en actuar para salvar la vida de las muchachas. Sin embargo, cuando se acercó para ver qué tal estaban, no vio más que un claro del bosque vacío e iluminado por un rayo de luna.

El muchacho, extrañado por aquel suceso, se fue a dormir. Pero esa noche tuvo un sueño muy extraño, dos muchachas bellas y muy pálidas se aparecieron en sueños, le miraron a los ojos y le dieron las gracias por haberles salvado la vida. En agradecimiento, le dijeron que encontraría a la mañana siguiente un nuevo árbol, de hojas fuertes y ovaladas. Con esas hojas, le explicaron que podría hacer una infusión milagrosa, capaz de dar energía y curar muchos males.

Y así fue, al día siguiente el joven guerrero encontró a la salida de su casa una planta que no había visto antes. Tenía las hojas grandes y ovaladas, tal y como dijeron las mujeres.

Las preparó como le indicaron en sueños, calentando las hojas en una vasija con agua, y bebió el brebaje. Le dio a probar la nueva bebida a todos los habitantes del poblado. Y esta bebida fue pasando de generación en generación hasta nuestros días. La llamaron: mate.

Origen del Mate.

El origen del mate se remonta a los nativos guaraníes, ellos utilizaban las hojas del árbol como bebida, objeto de culto y moneda de cambio con otros pueblos. Durante las largas travesías por las selvas, los conquistadores notaron que los guaraníes tenían mayor resistencia luego de tomar esta bebida sagrada.

Un regalo de los Dioses.

Caá en lengua guaraní significa yerba, pero también significa planta y selva. Para el guaraní, el árbol de la yerba mate  es el árbol por excelencia, un regalo de los Dioses. Los conquistadores aprendieron de los guaraníes el uso y las virtudes de la yerba mate, e hicieron que su consumo se difundiera, desde su zona de origen a todo el Virreinato del Río de la Plata.

Los nativos guaraníes fueron quizás los primeros en tomar mate. Los españoles notaron que llevaban con sus armas una pequeña bolsa de cuero con hojas trituradas y tostadas. Mascaban estas hojas de yerba mate o las ponían en una calabaza y tomaban la infusión usando los dientes como filtro o una caña ahuecada, que hoy conocemos como bombilla.

1- El Cultivo.

En esa época, aún no se cultivaba la yerba; se recolectaba de los árboles silvestres de la Selva Paranaense. La recolección se hacía de manera muy precaria, y cortaban únicamente las hojas que tenían a mano. La cantidad era muy poca y para uso personal.

2-El Acarreo.

Para facilitar su transporte, las ramas eran atadas en racimos con cortezas de árboles. Los atados pesaban no más de 2 kg.

3-El Sapecado.

El sapecado también era manual y en pequeñas cantidades. Consistía en la exposición rápida de las hojas a la llama de una fogata. No se necesitaban grandes cantidades para el consumo personal de la comunidad.

4-El Secado.

Para secar la hoja, la colgaban de una rama sobre el fuego suave durante un día y una noche para secarla y que quede crujiente.

5-El picado.

Con una malla de mimbre tamizaban las hojas y las libraban del polvo sobrante. La desojaban manualmente sobre un canasto de mimbre  cuando la hoja estaba quebradiza.

6-La molienda.

Se molía la yerba seca en un mortero hecho con un tronco hueco y con un palo de gran tamaño, hasta alcanzar una textura similar a la que conocemos hoy.

7-El consumo.

Cuando estaba lista se la servía en un mate de porongo y usaban una bombilla hecha de tacuarí. La infusión se consumía con agua fría.

La yerba mate era reservada para los integrantes más importantes de la tribu, como caciques y chamanes.

En el eco centro Madreselva, rescatamos una técnica de secado de yerba que nos enseñó un vecino que antiguamente la hacía de esa forma, se llama barbacoa emparrillado, este es un proceso artesanal.

Paso 1:

  • Se corta la Yerba de árboles que ya tienen mucho tiempo en nuestra tierra, por lo menos 20 años, se poda y sé poncha en telas grandes para transportarla, esto se hace en temporadas de luna creciente y menguante, cuando el agua de la planta está bajando, a esto se le llama canchar.

Paso 2:

  • Después de cancharla la sapecamos, este paso se hace prendiendo un fuego, en el cual pasamos la yerba por encima y la quema poniéndola más suave, es una quemadura ligera, mientras generamos en este fuego brasas para la siguiente etapa. Cuando esta sapecada hacemos ramilletes.

Paso 3:

  • En este momento ya tenemos los ramilletes listos que vamos poniendo parados con las ramas abajo y las hojas arriba, este emparrillado está fabricado con cañas de bambú o con carrizos de madera haciendo un emparrillado que sostenga la yerba como a metro y medio de altura del piso, debajo de este emparrillado ponemos las brasas, este secado lento dura 12 horas para que la yerba esté lista, cuando se rompe una hoja al apretarla con la mano y suena crocante es que ya esta lista la yerba.

Paso 4:

  • Después de secada lentamente por 12 horas, procedemos a estacionarla por un año mínimo, 2 años máximo, este último es el mejor tiempo para sacar una yerba de calidad.

Paso 5:

  • Procedemos a picarla y empaquetarla para su conservación y consumo.

Nota:

Producimos una cantidad pequeña al año, ya que de esta forma no está bueno producir a gran escala porque pierde su calidad, esto es lo que hace que la yerba Mate del eco centro Madreselva se una yerba tradicional y de muy buena calidad.

Te invitamos a probar esta yerba cuidada con mucho cariño y amor.

Eco Centro Madre Selva, Beatriz Ramírez, Tierra Martínez.

 

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